Carta a mi hijo…

¿Culpable? … ¡Si, lo soy!

Perdóname. Pensaba que no era correcto pedirte perdón, pero si lo es.
Perdóname, por a veces fingir que estoy ocupada para no jugar contigo. El agobio me invade y a veces no se como controlarme…

Perdóname, si a veces no soy sincera conmigo misma y tampoco contigo. Hay momentos en que no sé lidiar con la presión de haber crecido y cambiado tanto.

Deseo que puedas crecer sin dejar de ser tú mismo, porque eres perfecto tal y como eres…

Perdóname, si a veces olvido los nombres de tus personajes favoritos, tu música favorita, tus juegos favoritos… en este afán por querer darte una mejor vida, me hundo en la rutina y mi mente se nubla.

Perdóname, por a veces calentar la comida congelada en lugar de prepararte tu guiso favorito. No supe manejar mi tiempo y se me hizo más fácil meter la comida al horno.

Perdóname por perder el control y gritarte, cuando lo único que necesitabas era un abrazo. ¡El mal momento me ganó!. Yo era quien más necesitaba ese abrazo. No sabes lo roto que está mi corazón por eso. Quizás tú ya hasta olvidaste ese grito por tener un corazón tan puro y noble, y a mi la culpa me invade, aún no puedo perdonarme por eso.

¡Como quisiera ser como tú!

Perdóname porque a veces adelanté la hora de ir a dormir, cuando tú tenías ganas de seguir jugando… Es que yo YA NO PODÍA con el cansancio.

Sé que mamá parece tener todas las respuestas y las soluciones. Pero no es así.

Perdóname por no lavarte tu camisa favorita y decirte que uses “cualquier otra”. No logré entender que ninguna otra era mejor que la que tú querías en ese momento.

Perdóname por a veces dejarte más tiempo el Ipad. Necesitaba tiempo para mí. No quiere decir que no quiera estar contigo, que no desee compartir esos momentos contigo, pero hay días en que solo quiero pasar un rato haciendo las cosas que yo también amo hacer y que casi nunca hago porque no me da tiempo.

Perdóname por no cumplir la promesa de ver aquella película contigo. No supe ver lo importante que era para ti solamente sentarte junto a mí y abrazarme.

Perdóname por a veces pretender que te estoy poniendo atención, en ocasiones mi mente está tan sumergida en mis problemas cotidianos, que me cuesta trabajo desconectarme…

Perdóname por tantas veces poner mi trabajo antes que todo, incluso cuando solo querías que nos comiéramos una galleta, sentados en el piso de la cocina.

Tú sí sabes cómo ser feliz de verdad.

Perdóname por no dejarte explicarme lo que pasó. A veces me quedo estancada en mis conversaciones adultas y se me olvida que tan solo eres un niño inocente e indefenso.

Quiero que vivas una vida plena y aprendas lo mejor de mí, aunque para ser honesta, yo quisiera poder ver el mundo a través de unos ojos tan puros como los tuyos.

Perdóname por no entender que tú apenas estás conociendo el mundo y tus ojos ven con pureza, no como yo que he vivido tantas situaciones y todo me provoca desconfianza.

Perdóname. Solo quiero cuidarte y hago lo mejor que puedo…

Gracias por recordármelo y llenar mi vida de momentos de felicidad.
Sabes, yo creí que tenía la responsabilidad de enseñarte cómo vivir, pero en realidad tú me estás devolviendo la oportunidad de hacerlo.

Tu eres mi mejor Maestro, mi verdadero amor y mi más grande espejo, en el que veo reflejados mis miedos -a perderte, a perderme- el miedo que da amar de verdad, las ganas de tenerte conmigo siempre, bajo mi control, cuando en el fondo sé que tu me enseñas a soltar esa pinche idea limitante del control que tanto nos daña la vida…

Tu eres quien vino a este mundo a enseñarme cómo vivir, cómo ser más humana, como ser mujer, como ser madre, como ser y dejar ser, como amar sin retener, como trascender…

Tú eres lo más hermoso que he vivido y lo que me recuerda que siempre puedo ser mejor, porque mi razón de ser es el amor, el que siento por ti, pero que es mío y que con tu llegada a este mundo recordé.
Perdóname por tanto. Te amo infinito… Hijo mío.

Si tu también eres mamá o papá y quieres compartir este mensaje, hazlo de corazón.

Pero sobre todo, ¡Ya no te pierdas de ser tú y de disfrutar de quienes amas!. No sabemos cuánto tiempo estaremos por aquí…

Te leo en mi siguiente Blog.

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